
Renaciendo sin límites, pirata azul
navegando en aventura tu belleza,
aleteo en el silencio de tus ojos,
en un secreto encuentro litúrgico
con tu libertad y esencia de mujer.
Viento niño en el callejón sin salida
en el que, atrapado me encuentra,
la luna con que me llama tu sonrisa.


